África se está partiendo en dos por el Gran Valle del Rift, al este del continente

Los movimientos geológicos por los que se han llegado a dar los cambios geográficos en la tierra son procesos que llevan millones de años. En África, al este del continente, dos placas tectónicas son las responsables del Gran Valle del Rift, en constante movimiento debido a la presión y la actividad volcánica, que llegan a separarse 2,5 centímetros cada año.

Los lentos movimientos de las placas africanas, divididas dos subplacas: la placa somalí, más pequeña, y la placa Nubia, algo más grande, han sido los responsables del surgimiento de dos grandes grietas a lo largo de del Gran Valle del Rift. Una zona que atraviesa Etiopía, Kenia y Tanzania, y conocida como uno de los terrenos más inestables del continente africano, por su actividad geológica.

Dos grandes grietas en Etiopía y Kenia

La primera señal que nos daban los movimientos de estas placas en la actualidad, aparecía en 2005 con el surgimiento de una grieta de más de 60 kilómetros en Etiopía tras la erupción del volcán Dabbahu. Según los geólogos, este suceso estaría directamente relacionado con la falla que se encuentra entre estas dos subplacas, que generó semanas de inundaciones y actividad sísmica.

En 2018 ocurría algo similar, esta vez en un pequeño condado Kenia, cuando una grieta de 15 metros de profundidad y hasta 20 de ancho se abría súbitamente en el suelo, tragándose y destrozando carreteras, tendidos eléctricos y las casas de los habitantes de la zona.

Las fisuras acabarán por separar el continente

Estas grietas son la evidencia de lo que pasará en unos 50.000 años, según los expertos en movimientos tectónicos. El rift de África Oriental es “el único en el planeta porque permite observar en vivo las diferentes etapas de la fisuración”, según explica la geóloga Lucía Pérez Díaz.

La experta manifestó en la revista The Conversation que “la actividad existente a lo largo de la rama oriental del Valle del Rift, que corre a lo largo de Etiopía, Kenia y Tanzania, se hizo evidente cuando la gran fisura apareció repentinamente en el suroeste de Kenia”. Se trata de un fenómeno fascinante para los investigadores, ya que nunca antes se había podido observar tan de cerca y en tiempo real.

Estructura creada como consecuencia de movimientos tectónicos en el Valle del Rift.

La investigadora asegura que estos movimientos acabarán con la separación definitiva de las placas y el océano rellenará el espacio entre ellas. Con esto, el continente africano será más pequeño y aparecerá una gran isla en el Océano Índico con partes de las actuales Etiopía, Somalia y el cuerno de África.

Actualmente, no es un hecho que debe preocuparnos debido a la lentitud de estos procesos geológicos, y ninguno de nosotros podrá ver la división del continente. Sin embargo, si es posible que estas dos subplacas puedan seguir generando nuevas grietas y actividades sísmicas, causando catástrofes naturales que afecten a los habitantes y economía de la zona.

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